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Captan en Chile un “murciélago cósmico” en pleno vuelo

por Fernando Caro

14 marzo, 2019

El programa Joyas Cósmicas del Observatorio Europeo Austral (ESO) captó como nunca antes desde Paranal en Antofagasta las nubes polvorientas de una nebulosa con el aspecto de un Murciélago Cósmico.

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Escondido en uno de los rincones más oscuros de la constelación de Orión, este murciélago cósmico, a dos mil años luz de distancia, extiende sus nebulosas alas a través del espacio interestelar.

A pesar de estar envueltas por nubes opacas de polvo, los brillantes rayos de las estrellas jóvenes de su núcleo iluminan la nebulosa, como se puede apreciar en la imagen.

Demasiado tenue para poder distinguirla a ojo desnudo, en esta imagen, la más detallada hasta la fecha, revela sus suaves colores al Very Large Telescope de ESO en el Observatorio Paranal ubicado en la comuna de Taltal, en la Región de Antofagasta, Chile.

Crédito: ESO

Esta nebulosa de reflexión en forma de murciélago no emite luz, por el contrario, está iluminada por un grupo de jóvenes estrellas que se encuentran en su núcleo, visibles débilmente a través de las nubes de polvo. Las nebulosas de reflexión son usualmente azules porque la dispersión es más eficiente para la luz azul que para la roja (es la misma razón que explica el color del cielo).

Los instrumentos científicos han recorrido un largo camino desde que NGC 1788 como ha sido bautizada fue descrita por primera vez y esta imagen, tomada por el VLT, es el retrato más detallado jamás hecho de esta nebulosa.

A pesar de que esta fantasmal nebulosa de Orión parece estar aislada de otros objetos cósmicos, los astrónomos creen que fue formada por potentes vientos estelares procedentes de estrellas masivas más alejadas. Estas corrientes de plasma abrasador provienen de las capas superiores de la atmósfera de una estrella y son lanzadas a velocidades increíbles, dando forma a las nubes que recluyen a las estrellas nacientes del "Murciélago Cósmico".

Años atrás la nebulosa había sido capturada en imagen en el Observatorio La Silla de la ESO en La Higuera en la Región de Coquimbo, pero esta nueva imagen hace “morder el polvo” a la antes descrita en Chile.

La primera persona que describió a NGC 1788 fue William Herschel, un astrónomo germano-británico que la incluyó en un catálogo que más tarde sirvió como base para una de las más importantes colecciones de objetos del cielo profundo, el Nuevo Catálogo General (NGC, por sus siglas en inglés).

Crédito: ESO

FORS2 y sus 20 años Captando el Universo

La imagen que congela en pleno vuelo al murciélago cósmico ha sido capturada con los minuciosos detalles de las alas polvorientas que se lograron con motivo de celebrar el vigésimo aniversario de uno de los instrumentos más versátiles de ESO, el reductor focal y espectrógrafo de baja dispersión llamado FORS2, por sus siglas en inglés que además de entregarnos estas bellas imágenes del universo, es capaz de obtener instantáneas de grandes áreas del cielo con una alta precisión por lo que ha sido apodado como “la navaja suiza”.

FORS2 también puede medir los espectros de múltiples objetos y analizar la polarización de su luz. Los datos de FORS2 son la base de más de 100 estudios científicos publicados cada año.

Instalado en Antu, una de las unidades de Telescopio del VLT de 8,2 metros en el Observatorio Paranal en Antofagasta Chile, tiene la capacidad de obtener desde su primera luz, hace 20 años, imágenes excepcionalmente amplias extendiendo sus capturas más allá de los usos puramente científicos, ya que posee la capacidad de captar hermosas imágenes de alta calidad como ésta, convirtiéndolo en una potente herramienta para la divulgación.

Esta imagen proviene del programa Joyas Cósmicas de ESO, un programa de iniciativa para la divulgación científica que utiliza los telescopios para producir imágenes de objetos interesantes, enigmáticos o visualmente atractivos, con un fin educativo. El programa hace uso de tiempo de telescopio que no puede utilizarse para observaciones científicas y, con la ayuda de FORS2, produce impresionantes imágenes de algunos de los objetos más sorprendentes del cielo, como esta compleja nebulosa de reflexión.

En caso de que los datos obtenidos puedan ser útiles para futuras aplicaciones científicas, estas observaciones se conservan y se ponen a disposición de los astrónomos a través de los archivos científicos de ESO.

La nébula NGC 1788 es ubica en la constelación de Orion. Crédito: ESO

 

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